1.- El secreto está en cómo lo aplicas, divide el cabello por secciones para que la mascarilla llegue mejor a cada zona.
2.- Retira el exceso de agua antes de aplicarla
para una mejor absorción y distribución del producto.
3.- Aplícala de medias a puntas.
Concéntrate en las zonas más secas o dañadas del cabello
y evita llegar a la raíz, para prevenir sensación de grasa y acumulación de producto.
4.- Más cantidad no significa mejores resultados, usa la cantidad adecuada según el largo y la necesidad de tu cabello.
5.- Se constante con su uso, la frecuencia adecuada dependerá de las necesidades de tu cabello.